El Empleo de Sistemas Múltiples

Debido a las muchas ventajas de los micrófonos inalámbricos, el uso simultáneo de cuatro, seis o incluso más sistemas en una ubicación es bastante común. A menudo, inicialmente se usan uno o dos micrófonos inalámbricos, pero a medida que los beneficios del funcionamiento inalámbrico se vuelven más evidentes, se desarrolla la necesidad de incorporar sistemas adicionales. La libertad, flexibilidad y presentación realzada hecha posible por los micrófonos inalámbricos es casi irresistible, y es natural con su uso que aumente con el tiempo.

Sin embargo, a medida que el número de sistemas inalámbricos en funcionamiento en una ubicación aumenta, así lo hará el riesgo de tener problemas. A menos que se tomen algunas medidas preventivas simples, puede eventualmente volverse difícil lograr el funcionamiento fiable y sin preocupaciones. En particular, la interferencia es un problema común cuando se usan varios sistemas a menos que las frecuencias inalámbricas se escojan cuidadosamente. Otros problemas tales como el rango reducido, las pérdidas de señal inesperadas y el funcionamiento errático del silenciador también pueden tener lugar.

El problema más común con el uso de los sistemas inalámbricos múltiples es la interferencia, y la causa más común de la interferencia es el uso de frecuencias inalámbricas que no son entre sí compatibles. Deberán seleccionarse las frecuencias inalámbricas para trabajar con las estaciones locales de televisión y con todos los otros sistemas inalámbricos en el área. Sino, los problemas de interferencia graves son muy probables, sobre todo cuando se usan varios sistemas inalámbricos simultáneamente.

Otros tipos de interferencia también pueden ocurrir al usar los sistemas inalámbricos múltiples. Uno de ellos tiene lugar al usar demasiados sistemas inalámbricos en un rango de frecuencia particular, o al utilizar frecuencias inalámbricas que también estén demasiado cerca una de la otra. Otro problema de interferencia puede ocurrir cuando las antenas para los dos receptores se tocan o están paralelas y cerca una de la otra. En estas situaciones, una cantidad pequeña de energía de la radio puede escaparse de un receptor al siguiente, causando la interferencia dañina en ciertas condiciones. Un problema similar puede ocurrir cuando se apilan los receptores directamente uno encima del otro. Como consejo práctico, la necesidad de mantener las antenas del receptor bien separadas hace muy difícil usar más de una unidad en una mesa. Los cables de audio y de corriente también tienden a formar parte del problema, sobre todo si se necesita más de una fila de receptores.

A medida que el número de sistemas inalámbricos en una ubicación aumenta, así lo hará también la cantidad de esfuerzo requerido para asegurar el funcionamiento fiable y sin preocupaciones. También es necesario empezar a tener en cuenta el arreglo y el montaje del equipo, el posicionamiento de las antenas y otros factores que pueden seguramente ignorarse cuando sólo están usándose uno o dos sistemas. Aunque no hay una línea divisora dura y rápida, una vez que más de cuatro o cinco sistemas inalámbricos se involucran es probablemente apropiado revisar el concepto inicial.

La selección de frecuencias es el primer paso crítico para lograr el éxito con sistemas inalámbricos múltiples. A menos que todas las frecuencias usadas sean compatibles, las probabilidades de funcionamiento satisfactorio son muy bajas. Los canales de televisión en el área de uso son también muy importantes y debe ser considerado al seleccionar las frecuencias. Es común para un sistema trabajar bien en una ciudad y rendir muy mal en otra ciudad porque los canales locales de televisión son diferentes. Por esta razón, es esencial que los datos del canal de televisión estén disponibles para todas las ubicaciones donde el sistema va a ser utilizado.

A medida que el número de sistemas inalámbricos usados aumenta, la técnica de simplemente extender los receptores sobre una mesa (o algún arreglo similar) se vuelve sencillamente impracticable. Otra necesidad que puede aparecer es la necesidad de ubicar a los receptores a alguna de distancia de la situación preferida para la antena, o colocarlos de manera que sean más fáciles de monitorizar. Montar los receptores en estuches de viaje para moverlos fácilmente podría ser deseable en algunos casos. Si es necesario montar los receptores permanentemente en un bastidor de equipos o en un estuche de viaje, entonces aparecerán varios nuevos puntos a considerar.

La primera pregunta será qué hacer con las antenas. Si los conectores de las antenas del receptor están en el panel trasero y el bastidor o estuche es de metal o tiene un marco de metal, la señal de radio se bloqueará por lo menos parcialmente y el rendimiento casi seguro que se verá grandemente afectado. Aún cuando los conectores de la antena estén en el panel frontal del receptor, estarán cerca de la estructura de metal y entre sí, produciendo por lo menos alguna pérdida en el rendimiento. Esta configuración también produce una recepción pobre cuando el bastidor de metal o el estuche está entre los transmisores y las antenas receptoras.

La mejor solución a este problema es usar antenas remotas; es decir, antenas diferentes a las antenas de látigo pequeñas enchufadas directamente a los conectores en el receptor. Esto puede ser tan simple como volver a montar las antenas de látigo pequeñas en la parte superior del armario de metal o utilizar las antenas accesorias. También puede ser deseable tener las antenas a alguna distancia de los receptores. Esto les permite a los receptores posicionarse convenientemente al lado del mezclador, mientras se mantienen las antenas en una ubicación favorable más cerca de los transmisores.

Deben conectarse las antenas remotas a los receptores con cables coaxiales que estén diseñados para llevar específicamente señales de radio frecuencia (RF). Incluso con el cable coaxial de buena calidad, una cantidad significativa de energía de radio frecuencia se pierde en el cable. Esto es especialmente verdad para los cables de diámetro pequeño en las frecuencias de UHF donde sólo 25 pies (8 m) de un cable coaxial barato pueden reducir el rango operativo tanto como un 40%. Los cables con mejor rendimiento están disponibles y deberían usarse cuando las longitudes de los cables excedan los 15 pies (5 m) en UHF o 40 pies (12 m) en VHF. Las antenas y los cables incluye más información sobre cómo seleccionar y usar los cables coaxiales para las diversas situaciones de los sistemas inalámbricos.

Muchos tipos de antenas remotas están disponibles para ser utilizadas con los receptores inalámbricos. Estas pueden dividirse en dos tipos básicos: aquellas que trabajan igualmente bien en todas las direcciones (omnidireccional) y aquellas que trabajan mejor en una dirección (direccional). Las antenas direccionales ofrecen un rango aumentado en la dirección preferida pero un rango reducido en otras direcciones, si se comparan con las antenas omnidireccionales. Las antenas direccionales son útiles cuando el rango operativo incrementado es necesario y los transmisores inalámbricos siempre estén en una dirección particular. También pueden usarse para recuperar las pérdidas en los cables coaxiales. Debido a su gran tamaño, las antenas direccionales no son normalmente prácticas en la banda de VHF. Las antenas y los cables incluye información más detallada sobre los diversos tipos de antenas disponibles y recomendaciones de aplicación.

En situaciones donde el uso de los cables coaxiales largos no pueda evitarse, pueden usarse los preamplificadores de radio frecuencia para superar la pérdida de señal inherente en el cable y la disminución resultante en el rango operativo. Estos dispositivos, también conocidos como boosters y amplificadores de línea RF, deben ubicarse cerca de la antena para ser eficaces. Debido a la naturaleza de la radio frecuencia, la amplificación adicional en el extremo del cable correspondiente al receptor raramente mejorará el rango. Desgraciadamente, los sistemas inalámbricos que usan preamplificadores RF son normalmente un poco menos resistentes a la interferencia que los sistemas con las antenas conectadas directamente a los receptores. Por esta razón, deben evitarse los preamplificadores en lo posible mediante la reestructuración del sistema, instalando un cable coaxial de bajas pérdidas, o usando antenas direccionales.

Cuando se usan varios receptores de diversidad en un sistema con antenas remotas, la cantidad de cableado de radio frecuencia y las antenas requeridas pueden volverse un problema. Por ejemplo, cuatro receptores de diversidad necesitarán un total de ocho cables para la antena y ocho más para las antenas remotas. No sólo esto es un problema de instalación, también podrá representar un gasto adicional considerable. En esta situación, un divisor de antena es normalmente una buena solución. Estos dispositivos dividen la señal de radio frecuencia de la antena en cuatro señales separadas que pueden alimentar a cuatro receptores. Esto permite el uso de sólo dos cables de antena y de dos antenas para cuatro receptores de diversidad. Debido a la pérdida en el divisor de la antena que se suma a la del cable coaxial, los preamplificadores de radio frecuencia normalmente serán necesarios a menos que los cables sean muy cortos.

Al montar los receptores inalámbricos en bastidores del equipo o estuches, es una buena idea separarlos de los dispositivos digitales tales como retardos y procesadores. La razón es que el equipo digital casi siempre tiene salidas espurias que pueden interferir con los receptores inalámbricos sensibles. Normalmente, con sólo 12 pulgadas (30 centímetros) o algo similar de separación se prevendrá un problema. También es una buena idea no montar los receptores inalámbricos directamente sobre los amplificadores de potencia o sobre otras unidades que se calienten. El calor extra reducirá la estabilidad del equipo inalámbrico innecesariamente, reducirá su rendimiento y posiblemente acortará su vida.

Cuando sea factible, es buena práctica dejar espacio entre receptores inalámbricos cuando los monte sobre el bastidor. Esto le permitirá a los receptores enfriarse y reducir las probabilidades de que salidas espurias desde un receptor afecten a otro. Este arreglo también aumenta la separación de la antena cuando se usan antenas montadas por delante. Si no hay suficiente espacio en el bastidor, disponible para permitir que haya un panel vacío entre cada unidad, se sugiere realizar el montaje en pares, de manera que haya espacio arriba o debajo de cada unidad.

Los grandes sistemas inalámbricos pueden volverse moderadamente complicados, sobre todo cuando se usan antenas remotas, preamplificadores de RF y divisores de antenas. La selección de frecuencia también puede presentar algunos desafíos cuando un número grande de micrófonos inalámbricos está involucrado, si se usa el sistema en varias ciudades diferentes, o si se tienen que incorporarse equipos inalámbricos de otros fabricantes. Si no estás seguro sobre cómo proceder, contacta con Audio-Technica o con tu distribuidor para obtener ayuda sobre las aplicaciones.

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